Mostrando entradas con la etiqueta mauro libi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mauro libi. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de agosto de 2016

Mauro Libi Crestani: ¿Se siente inseguro en el trabajo? Aquí le decimos cómo superarlo

Por Mauro Libi Crestani. Empresa sin trabajador y viceversa, sencillamente no funciona. Son una mancuerna, una llave. Por eso las direcciones de recursos humanos de las organizaciones han enfilado su acción a la atención del principal colaborador de la institución.

Pero un factor que frena la relación es el miedo que, en muchas ocasiones, sienten los empleados, a quienes la inseguridad personal los paraliza e impide su crecimiento en la empresa o emprendimiento y, por ende, el rendimiento laboral.

Cuando el trabajador no tiene o pierde la confianza en sí mismo y en sus capacidades, estamos ante un serio problema que es urgente atender. Esto es un freno al desarrollo de los proyectos y un obstáculo para el fluir de nuevas ideas.

Quien se siente inseguro en el trabajo —más allá de la expectativa absolutamente normal que todos en algún momento sentimos— puede pasar de la emoción al estado de ánimo permanente que termina definiendo su papel en la organización. Mauro Libi.

¿Cómo superar esta situación?
Es posible recuperar la confianza y la seguridad disminuyendo nuestras necesidades, es decir, desechando el lastre que muchas veces nos acompaña. Son necesidades creadas, artificiosas, no prioritarias a las cuales nos aferramos. Se impone, entonces, identificar es de un lado y ocuparse de lo que realmente es importante y no accesorio.

Es fundamental mantenerse activo, que la mente esté permanente enfocada en alguna actividad. 

Igualmente, debemos propiciar que nuestra mente se transforme y la mantengamos activa y abierta a lo nuevo, a los cambios. Cuando hacemos esto, dejamos de ver lo nuevo como un gran obstáculo y empezamos a contemplarlo como una oportunidad. Mauro Libo Crestani

Hágale frente a sus miedos, no los evada, mírelos a los ojos. Accione en torno a ellos, obsérvelos en su real dimensión. Verá muy pronto que era más la bulla que la cabuya.

Olvídese de la perfección, no la convierta en una obsesión. Es bueno tener expectativas, pero no lo convierta en un asunto de vida o muerte. Si se alcanza, bienvenida sea, pero si no, otra vez será. Además, hay que aclarar que la perfección a rajatabla no existe, es imposible. Todo siempre será perfectible. Cambie esta actitud por querer mejorar día a día pautándose para ello pequeñas metas sustentadas en la realidad. 

No pierda el tiempo queriendo ser lo que no es. Usted tiene su propia impronta, no pretenda cambiarla. Su sello personal es importante, no se deshaga de aquello que lo identifica para hacerse o mal imitar lo que identifica a otro. Acéptese tal cual es, sin que esto deba interpretarse con que neguemos el legítimo deseo de superación. Hágalo pero sin abandonar su esencia.


Sea y muéstrese como es con todas sus fortalezas y debilidades. Sea usted mismo. Mauro Libi Crestani.

Sigueme @maurolibi12





viernes, 19 de agosto de 2016

Markering empresarial ¿Cómo redactar textos publicitarios que inciten a comprar?


Dentro de los consumidores de una revista, existe un grupo relativamente pequeño de lectores que leen los textos publicitarios. Pero este grupo incluye, habitualmente, un cierto número de posibles consumidores, gente que quiere saber más de su tipo de producto antes de tomar una decisión. Por lo tanto, su mensaje tiene que ser capaz de persuadirlos para comprar su marca antes que la de un competidor.

 Mauro Libi, presidente de  Frío y Servicio Macaracuay (Frimaca) e Industria y Procesamiento de Cerelaes (Inproceca) refiere que el éxito de las empresas que lidera se debe al buen empleo del marketing publicitario por lo cual expone “Si usted quiere redactar textos publicitarios que vendan, debe respetar 25 principios básicos”, entre ellos destaca:

1. Dé un tono personal a su escrito
Debe demostrar respeto a sus lectores. Hábleles, escúchelos. Trátelos del mismo modo que al resto de la gente que se encuentra en su vida diaria. Algunas maneras de dar tono personal a su redactado son: utilizando frases personales (frases que tengan un tono coloquial), utilizando “usted” y “tu” en vez de la forma impersonal, contando una historia que implique el uso del producto e intercalando nombres de personalidades razonablemente bien conocidas en su texto.

2. Utilice el imperativo
En publicidad, el modo imperativo puede ser muy efectivo, no para dar órdenes al lector, sino para hacerle sugerencias, darle consejos o recomendarle algo.

3. Apele tanto a la razón como a las emociones del lector
Su publicidad debería anunciar los beneficios razonables de un producto (por ejemplo: “Nuestro producto dará a sus clientes un color más blanco”), así como también los beneficios emocionales (“Use nuestra pasta dental y atraerá a las mujeres que siempre ha soñado”).

4. Haga los párrafos tan breves como le sea posible
Los estudios sobre legibilidad demuestran que cuanto más largos sean sus párrafos, menos gente los leerá.

5. Diga lo más importante al principio de su mensaje
Asegúrese de que su primer párrafo tenga impacto. Empiece destacando el principal beneficio de su producto. Si no capta rápidamente la atención del lector, habrá perdido la partida.

6. Escriba para que le entiendan
Cualquiera que redacta textos publicitarios se encuentra con el mismo problema: cómo conseguir que le entiendan todos los lectores. Las investigaciones demuestran que las palabras breves siempre son mejores que las largas, y que las palabras de uso cotidiano son mejores que las palabras raras y poco habituales. Las palabras breves se reconocen antes, se comprenden mejor y se retienen con mayor facilidad.

7. Sea preciso
En Hard Times, Charles Dickens escribió: “Ahora, lo que quiero son hechos. Enseñe a estos chicos y chicas que no existe nada más que hechos. Sólo queremos hechos en la vida. No siembre nada más y arranque de raíz cualquier otra cosa. Usted sólo puede enseñar a razonar a partir de hechos: nada más le será de utilidad. Éste es el principio con el que quiero que crezcan mis hijos, y éste es el principio con el que quiero que crezcan todos los niños. Cíñase a los Hechos, Señor”. Esto también es cierto en publicidad.

8. Utilice el humor de manera apropiada
Los mensajes humorísticos pueden funcionar en la venta de cerveza, galletas, chocolate, bebidas sin alcohol o caramelos. Sin embargo, estos mensajes no tendrán éxito si se trata de vender medicamentos, determinados alimentos, cosméticos, perfumes, licores, autos, seguros, servicios financieros y nuevos productos.

Muchos han demostrado que el humor muchas veces vende, no obstante los riesgos son significativos. El humor étnico, burlarse del producto, del consumidor o de la publicidad, supone una amenaza para el anunciante.


9. Sea directo
Cuanto más largos y rebuscados sean sus textos, más exasperación causará en sus lectores.

10. Escriba frases cortas
La investigación realizada sobre la capacidad de retención de la lectura demuestra que las frases cortas son más fáciles de memorizar que las frases largas. Si quiere que su mensaje sea memorizado correctamente, la longitud máxima de sus frases no debe superar las doce palabras.

11. Sea positivo
Si usted dice: “Las papas fritas Zombo no tienen conservantes” la mayoría de los lectores acabarán creyendo lo contrario, que sí tienen conservantes. Esto se debe a que las formas negativas se olvidan con facilidad. Una vez agrupados los conceptos “papas Zombo” y “conservantes” se almacenan uno al lado del otro, la impresión final es que están asociados.

Si no tienen más remedio que escribir una frase negativa, asegúrese de destacar qué es y qué no es lo negativo de su mensaje, ya sea subrayando o usando letra cursiva.

12. Respete la estructura sujeto-verbo-predicado de la frase
Interpretar un texto lleno de frases subordinadas y descifrar su significado exige un considerable esfuerzo al lector y dificulta la comprensión del mensaje. Evítelo.

13. Ponga las palabras más importantes al principio de sus frases
Si quiere que su mensaje sea rápidamente comprendido y retenido, coloque las palabras más importantes al comienzo y las menos relevantes al final de las frases. Habitualmente, las palabras ubicadas al principio de la frase se memorizan con mayor facilidad que las palabras que cierran la frase.

14. Sugiera continuidad o una relación de causa y efecto
Cuando sus frases comienzan con afirmaciones como: “de hecho”, “parece claro que”, “porque”, “a pesar de”, “la explicación es”, “como resultado de” o “debido a”, la probabilidad de que la frase que le sigue sea memorizada es, en general, mayor. Este tipo de frases tienen la habilidad de anunciar que algo digno de ser atendido viene a continuación y merece que le presten atención.

15. Use los puntos suspensivos con moderación
Cuando los puntos suspensivos se utilizan de manera exagerada, se acaba aburriendo al lector y bloqueando su capacidad de pensar. Demasiados puntos, demasiada incertidumbre.

16. Vaya con cuidado con las exclamaciones
Los redactores publicitarios emplean las exclamaciones como último recurso cuando no encuentran la manera de infundir sentimiento a sus escritos.

17. Dé a conocer y repita el nombre de su producto

Tanto en la publicidad impresa como en la televisiva, es importante repetir una y otra vez el nombre del producto.

18. Evite tópicos y triviales
Evite a toda costa generalizaciones demasiado manidas y superlativos como: “Siempre el primero”, “Un paso por delante del mañana” o “El mejor durante medio siglo, hoy mejor que nunca”. La historia ha demostrado que ha habido muy pocas campañas de publicidad que hayan tenido éxito haciendo afirmaciones rimbombantes.

19. Tenga presente lo que pide la gente
Muchos de los hábitos de los consumidores están directamente influidos por la moda. Quizá le pueda interesar mostrar en su publicidad la imagen de estos productos de moda por los que la gente casi se pelea por adquirir. Aquí tiene tres maneras de atraer la atención hacia un producto y crear una demanda popular: utilizando porcentajes (“el 90% de los argentinos lo usan”), destacando las cifras de ventas (“en el último año hemos tenido ventas por encima de las 12000 unidades”) o refiriéndose a la cantidad de clientes satisfechos (“nueve de cada diez personas lo prefieren”).

20. Sea cordial
Según James Woolf, un articulista, se obtendría mejores resultados en publicidad si se muestra cálido, sincero y amistoso.

21. Utilice subtítulos cada 25 líneas
Permiten al lector seguir sus razonamientos con mayor facilidad, incluso sin tener que leer la totalidad del texto. Los subtítulos más efectivos son aquellos que despiertan la curiosidad del lector, le dan información, le sugieren trucos o le prometen alguna cosa.

22. Muestre la cara bonita de las cosas

Puede confiar en la publicidad tradicional siempre y cuando se esté dirigiendo a personas ya predispuestas favorablemente hacia su producto, o cuya fidelidad hacia su producto o servicio haya sido demostrada, o bien cuando se dirige a un público con un bajo nivel de estudios. Ponga el acento en lo que sea propicio y excluya todo aquello que no lo sea.

Sin embargo, cuando se dirija a gente con estudios superiores y a todos aquellos que inicialmente se oponen a su punto de vista, presente las dos caras del argumento.

23. Aproveche los éxitos anteriores
Si uno de sus productos ya ha resultado exitoso, normalmente será más fácil que los consumidores acepten nuevos productos de la misma marca.

24. Hágalo creíble
Sostenga sus afirmaciones con pruebas. La mayoría de las personas se muestran escépticas ante los mensajes de la publicidad. Algunas maneras de dar mayor credibilidad a sus afirmaciones son:
• presentar estudios e informes sobre experimentos relevantes o pruebas realizadas,
• garantizar la satisfacción del cliente,
• conseguir el respaldo de una organización oficial (las declaraciones de organizaciones creíbles resultan muy persuasivas),
• mostrando premios o medallas ganadas,
• demostrando el número de clientes que han sido atendidos,
• manifestando la vida del producto en el mercado,
• emplear un cliente famoso,
• mencionar el número de almacenes o puntos de venta,
• utilizar el testimonio de los clientes fieles,
• escoger a un grupo de ejecutivos como portavoces,
• utilizar, en los anuncios, personalidades célebres que recomiendan y dan fe del producto.

25. Formule una conclusión
Los mensajes publicitarios que tienen una conclusión explícita resultan el doble de efectivos que aquellos que dejan las conclusiones en manos del lector o del oyente.
Primero, repita su principal argumento de ventas. Cuanto más claramente entienda el lector los beneficios que puede obtener, más fácilmente podrá justificar la decisión que usted quiere que tome.

A continuación incite a su lector a actuar. Asegúrese de que comprende que debe actuar inmediatamente.

Cierre su texto publicitario indicando sus condiciones de venta, dirección y número telefónico.

Añada su firma y su logotipo. Los logos de la compañía y la marca son los rasgos más visibles en un mercado dominado por la imagen.

Sigueme @maurolibi12




martes, 16 de agosto de 2016

Mauro Libi Crestani: Beneficios de la psicología positiva empresarial


Por Mauro Libi Crestani. Los conceptos manejados en el ámbito de la psicología positiva trascienden los meros enunciados.

Van más allá, son una realidad que se transparenta en el hecho de que el bienestar y las organizaciones saludables redundan en más rendimiento y productividad. 

Es un asunto científico.
Los trabajadores felices generan más beneficios a la empresa.

Hay que estar claros en que el bienestar y la felicidad no son un fin en sí mismos, sino que es preciso fomentar en las organizaciones condiciones que potencien las habilidades y fortalezas de los trabajadores  en medio de un clima de salud y seguridad que traerá como consecuencia dichos estados en los empleados. 

Es pues una operación conjunta, un modelo de bienestar empresarial pasa por estimar la felicidad de los trabajadores, la salud de las organizaciones, la calidad de los productos.

Los conceptos manejados por la psicología positiva tienen que vincularse con la misión, visión y los valores organizacionales.


Se trata de establecer una mancuerna entre las fortalezas y potencialidades de los empleados y la propia organización con los valores corporativos.

Es necesario desarrollar el talento humano y para ello apuntaremos a fortalecer el capital psicológico de los trabajadores, tales como resiliencia, optimismo, esperanza, autoeficacia. Para esto el liderazgo es fundamental, el cual se puede implementar mediante un coaching positivo.

Enfocarse en actividades que permitan identificar las aspiraciones e intereses de los colaboradores, motivándolo e instaurando beneficios que vayan más allá de lo que establece la ley.

La evaluación y la medición permanente es imprescindible para calibrar no solamente el clima de la organización, sino también los índices de bienestar o satisfacción laboral, engagement.

No se quede atrás, ni usted ni su organización pues la psicología positiva le ofrece una serie de herramientas que le permitirán hacer de la suya, una empresa saludable que brinda bienestar y felicidad a sus trabajadores. Mauro Libi Crestani.

Sigueme @maurolibi12



miércoles, 10 de agosto de 2016

Mauro Libi Crestani: Conozca las virtudes y fortalezas que caracterizan al ser humano


Por Mauro Libi Crestani. En una entrega anterior referimos que la psicología positiva desarrolló un modelo que describe un conjunto de 24 fortalezas personales y de carácter agrupadas en seis virtudes, las cuales le permiten al hombre conseguir una mejor salud mental.

Apunta este modelo a enfocarnos en lo que manejamos mejor, en lo que somos realmente buenos, para desde allí, desde nuestras principales fortalezas, prestarle impulso al resto. Igualmente debemos apoyarnos en ellas para para alcanzar nuestros objetivos. El secreto está en que nos enfocamos en lo bueno en nosotros y dejamos de lado las debilidades.

Cuando el individuo pone en práctica sus fortalezas se incrementa el desempeño y se obtiene una gran satisfacción. En la medida en que las fortalezas se ensayan, mayor es el bienestar que se obtiene.


Ahora bien, como virtudes entendemos las características morales que posee el ser humano que facilitan la buena vida y optimizar al hombre.

Entre las principales virtudes tenemos la sabiduría  y conocimiento, valor o coraje, amor o  humanidad,  justicia,  templanza o moderación y trascendencia. En ellas convergen 24 caminos conformados por las fortalezas humanas.

La primera de las virtudes, la sabiduría y conocimiento, se vincula con los fines nobles dirigidos  hacia  otros. Asociadas a esta virtud encontramos las siguientes fortalezas: creatividad,  curiosidad, apertura de mente, deseo de aprender y perspectiva.

Decimos que esta virtud se vincula a las otras personas porque quienes son poseedores de las  fortalezas antes referidas sienten interés tanto por todo aquello que los rodea y por su propio  mundo interior. Mauro Libi Crestani.

Entretanto, la virtud coraje agrupa a las fortalezas que pudieran implicar el oponerse al logro de  algunos objetivos, a pesar de que esto pudiera significar el perder posición social o, incluso, la propia vida. Sus fortalezas asociadas son: valentía, perseverancia, honestidad y energía vital.

El valiente no permite que lo intimiden con amenazas, ni con el cambio o dificultades, ni siquiera el dolor. Defiende sus posiciones a costa de lo que sea. Tener coraje no significa no tener miedo, sino estimar que al haber algo más importante que él, vale la pena arriesgarse. Mauro Libi Crestani.

La perseverancia implica diligencia y dedicación al trabajo.
La  honestidad está referida a presentarse ante todos tal cual se es y sin vergüenza.
La energía vital es entusiasmo por la vida, pasión.


La tercera virtud es la humanidad referida a las acciones dirigidas a beneficiar a los demás. Asociadas a esta virtud están las fortalezas: capacidad de amar y ser amado, amabilidad y generosidad e inteligencia social.
A la disposición de siempre ayudar a otros la conocemos como amabilidad y generosidad y al disfrute de hacerlo.
Las personas capaces de amar y ser amadas están en capacidad de tener relaciones significativas  con  otros. 
La inteligencia social implica comprensión de los demás en función de una fácil adaptación al entorno.
La cuarta virtud es la justicia, la cual engloba las fortalezas que destacan el  comportamiento cívico, la ciudadanía, equidad y liderazgo.
Los justos son personas leales y dedicadas, que respetan a la autoridad aunque están dispuestos a cuestionarla. Están atentos a las necesidades de los demás.
La ciudadanía y comportamiento cívico otorgan al individuo la capacidad para trabajar armónicamente con los demás.
Ecuanimidad, equidad y justicia caracterizan a las personas que no permiten que sus sentimientos personales interfieran con sus decisiones o valoraciones respecto  a  los  demás.
El líder es dado a la organización y comandar actividades, interesado en el trabajo en equipo. Es responsable.
La virtud de la templanza agrupa las fortalezas: humildad y modestia, prudencia y discreción, autocontrol y perdón. 
La humildad permite valorar con precisión los logros y capacidades personales. La prudencia y discreción implica cautela, pensar antes de hablar. Esta fortaleza otorga protección.
El autocontrol permite aplazar los deseos y necesidades, es dominio de los impulsos.  
El  perdón es un comportamiento prosocial ante una ofensa.

Finalmente tenemos la virtud de la trascendencia que implica conexión más allá de nuestro contacto directo. La trascendencia vincula con el mundo. Sus fortalezas son: aprecio de la belleza y excelencia, gratitud, esperanza y optimismo, sentido del humor y la diversión, así como la espiritualidad, la religiosidad y la fe.

El aprecio de la belleza y excelencia refiere a personas que estiman como importante admirar el aroma de las flores. Sienten amor por la belleza y la excelencia en todas las áreas. Esta fortaleza eleva al hombre espiritualmente.

La gratitud implica consciencia por todo lo bueno que se tiene y sucede. Es aprecio por la vida.

La esperanza y optimismo es disposición favorable hacia lo que está por venir, hacia el futuro. Implica evaluar las creencias hacia sí mismo y preparación concienzuda para lo que viene.

El humor permite el disfrute y conexión con lo demás que contagia alegría.
La espiritualidad, religiosidad y fe conlleva creer en una dimensión superior que trasciende lo humano. 

 El ser humano posee las 24  fortalezas. La diferencia entre las personas radica en el orden que les otorgan en su vida. Mauro Libi Crestani.

Sigueme @maurolibi12



lunes, 1 de agosto de 2016

Mauro Libi Crestani: Equipos de trabajo tóxicos y saludables


Por Mauro Libi Crestani. Cuando se observa el panorama empresarial es posible apreciar la existencia de organizaciones exitosas y de otras francamente desastrosas. La respuesta al porqué de esta situación tiene que ver, en gran medida, a las personas que conforman la empresa o emprendimiento. 

Las organizaciones giran en torno al eje que conforman las personas que integran sus equipos de trabajo. Ellas, más que ningún otro factor, son el motor que mueve a los negocios. 

Por ser los equipos de trabajo el conglomerado o suma de personas interrelacionadas entre sí en pos de alcanzar un objetivo común, sus comportamientos, actitudes y grado de comunicación, son fundamentales a la hora de contabilizar los resultados.

Hay energías en juego. Los equipos se mueven con la fuerza de las personas que los constituyen, la cual viene a ser una especie de combustible, una fuerza que contagia a quienes comparten el espacio-tiempo de un equipo en una empresa o emprendimiento. 

Estas energías pueden ser negativas o positivas y, en tal sentido, contribuirán al desastre o al éxito.

Entonces, cómo determinar si los equipos de trabajo de su empresa son tóxicos o positivos.

Veamos:
Los equipos tóxicos están caracterizados porque en ellos se genera un ambiente o clima enrarecido, espeso, pesado que conduce a una tensión entre sus integrantes. Allí las buenas ideas no fluyen porque la comunicación está dirigida a culpar a otros, a ponerse a la defensiva, a mostrarse indiferentes o a atacar a los demás.
Pero es posible cambiar la toxicidad de un equipo de trabajo y convertirlo en un grupo saludable.

Para ello es fundamental la determinación y la disposición a querer hacerlo. Es necesario sumar esfuerzos para acabar con la inercia y el contar con una buena dirección, con un buen coach.

Ahora bien, los equipos saludables se distinguen porque en ellos opera la corresponsabilidad entre sus integrantes. 

No es que no se produzcan conflictos en el seno de los equipos saludables, pero se trabaja mancomunadamente para resolver los problemas. 


La inteligencia emocional de los equipos de trabajo saludables permite la efectividad de las comunicaciones.

El saber que las posiciones y circunstancias individuales afectan también al conjunto, hace que se actúe en procura del beneficio de todos.

En los equipos de trabajo saludable impera la confianza y cohesión, lo cual asegura la salud. (Mauro Libi Crestani)

Se trabaja para alcanzar los resultados pero sin tensión y más bien impera la armonía. Fluyen las ideas y los integrantes del grupo dan lo mejor de sí mismos y lo ponen al servicio de todos.


Sigueme @maurolibi12