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viernes, 19 de mayo de 2017

Mauro Libi: Guía para aprender a dominar las emociones negativas en el trabajo





El control emocional es vital para toda persona y ni se diga lo útil que puede ser en el trabajo donde no en pocas ocasiones las personas deben enfrentarse a situaciones difíciles, estresantes o debe lidiar con jefes, compañeros o subalternos de carácter complicado.

Sí, en el trabajo las personas pueden verse sometidas a emociones negativas sobre las cuales preciso tener dominio si se quiere salir airoso de las situaciones que las generan.

Explotar a la aparición de estas emociones no es lo más conveniente, simplemente no conduce a ninguna parte, bueno sí, al colapso.

Es imposible llevar a cabo las tareas diarias limpiamente y ser productivos cuando se es presa de las emociones negativas, cuando estas dominan a quien las siente, vienen los problemas de concentración y hasta de bloqueo, lo cual puede ser catastrófico.
No queremos decir aquí que los trabajadores deben convertirse en robots que ni sienten ni padecen, sino en personas emocionalmente inteligentes que ante la rabia y la frustración no se dejan sucumbir, sino que son capaces de hacerles frente sin que los afecten sobremanera.
Lo pertinente es mantener la calma, controlar las emociones
¿Cómo?
1. Identifique las emociones que siente ante determinados estímulos.
Es preciso aprender a identificar aquello que se siente tan pronto se manifiesta. El cuerpo humano refleja las emociones de distintas maneras y corresponde a las personas determinarlas tan pronto comienzan a surgir.
La persona que aprende a conocerse llega a saber cómo son sus reacciones, lo cual puede significar la salvación en un momento de arrebato.
Por lo general las manifestaciones físicas de las emociones son las palpitaciones rápidas, el temblor de manos, dolor de cabeza, enrojecimiento, tensión muscular, entre otras.
2. Localice el detonante de sus emociones.
Es muy importante determinar qué es lo que genera las emociones, qué provoca las distintas reacciones, pues ello contribuirá a gestionar eficazmente las emociones.
Hay que estar atentos pues las reacciones negativas pueden surgir a veces, sin que la persona se dé cuenta, pues va acumulando cosas en su interior que al más leve estímulo pueden salir a flote.
Los problemas en casa, el insomnio, las preocupaciones desencadenan la emocionalidad negativa, por lo que cuando estas comiencen a aflorar es momento de pensar con la cabeza fría.
3. Ejercicios de respiración.
La respiración es un excelente regulador emocional. Hacer ejercicio de respiración es altamente beneficioso para relajarse en situaciones de estrés y tensión.
Los ejercicios de respiración ayudan a controlar el sistema nervioso y a pensar de manera más objetiva y centrada.
Es conveniente que realice estos ejercicios a diarios, antes y después de comenzar su rutina de trabajo.
Hágalos por diez minutos en cada ocasión poniendo una mano en el pecho y la otra en el abdomen, inhale profundamente por la nariz y lleve el aire hasta el diafragma hasta que este se infle, exhale lentamente por la boca. Haga entre 6 y 10 respiraciones lentas por minuto.
4. Conviértase en una persona proactiva.
Entienda que regodearse en las emociones negativas sólo conduce a que sienta más emociones negativas, así como otras situaciones no placenteras. Lo pertinente es enfrentar los momentos de estrés en el trabajo.
Lo que sea que esté generando una emocionalidad negativa en usted, lo mejor es darle la cara con honestidad. Si tiene diferencias con un compañero de trabajo, converse con él y de ser necesario pida disculpas.
5. Cultive amistades en el trabajo.
La sociabilidad es una cualidad innata del ser humano, así que no le ponga frenos y relaciónese con las personas con las que trabaje. Comparta con ellos y, de ser posible, hágalo fuera de los muros de la empresa.
Contar con amigos en el trabajo es un buen punto de apoyo cuando se enfrentan situaciones de estrés o tensión.
Evite los conflictos y las personas que los generan, dedíquese a su trabajo con esmero y honestidad.

domingo, 30 de abril de 2017

Mauro Libi: Mejore su inteligencia emocional en el trabajo en cuatro pasos




Las relaciones en las organizaciones son vitales y para un correcto manejo de ellas es fundamental la inteligencia emocional por cuanto facilita que se produzca más empatía entre el personal que conforma las empresas y emprendimientos.

La conexión con el resto de los compañeros de trabajo y las relaciones pueden hacerse más provechosas, honestas y sinceras porque se produce una identificación entre unos y otros, lo que lleva a que cada trabajador pueda ayudar a otros al tener la capacidad de ponerse en sus zapatos y, por ende, saber cómo actuar en consecuencia.

Cuando un trabajador adquiere la capacidad de leer las emociones de sus compañeros las relaciones adquieren una nueva dimensión y aumenta el compromiso entre el personal.

Lamentablemente no siempre es así y existen conflictos entre empleados, los ambientes laborales no son los idóneos, existen jefes tiranos y envidias entre los trabajadores lo que termina afectando la salud empresarial.

La inteligencia emocional puede hacer grandes contribuciones para la transformación de las relaciones en el trabajo al proporcionar mayores y mejores beneficios que cualquier competencia técnica. Está demostrado que un alto cociente emocional a la par de mejorar las relaciones, reduce el estrés, incrementa la felicidad y la salud.

Del mismo modo se demostró que la inteligencia emocional es el mayor predictor del rendimiento, pues representa el 58 por ciento del éxito en el trabajo.

¿Cómo mejorar su inteligencia emocional? Aquí le damos algunas claves:

1. Identifique y acepte sus emociones y la de los demás. Esto favorece la empatía entre los trabajadores. No comprender los que sienten los otros puede llevarlo a hacer comentarios inoportunos o asumir conductas inapropiadas.

Es necesario conectarse consigo mismos pues será imposible conocer las emociones de los demás si antes no identifica y maneja las propias.

A modo de ejercicio cree un diario emocional en el que registre sus emociones y la razón de por qué las siente. Trate de ser lo más concreto posible. Verá como empezará a identificar con más facilidad sus emociones.

2. Hable de lo que siente. No tema expresar sus sentimientos. Esto es muy importante, pues está demostrado científicamente que las emociones son contagiosas, por tanto exprese sus afectos para con los demás sin temor alguno.

Una frase amable siempre será bienvenida y contribuirá a hacer más expeditas las relaciones y los ambientes más agradables.

3. Aprenda a escuchar sin juzgar. No ponga las emociones y las situaciones de los demás en tela de juicio.

Evite caer en el error de la gente tóxica que en todo momento procura ver el lado malo de las cosas para criticar y juzgar.

Escuche a los demás sin emitir juicios, simplemente tratando de identificar lo que siente y aquello que la desencadenó, siempre con el objetivo de ayudar a mejorar la situación en caso de que se trate de emociones negativas. Sume, no reste.

4. Exprese con su cuerpo lo que siente su corazón. Domine el idioma de su cuerpo y exprese de manera física su afecto para con los demás y su disposición a ayudar. Una palmada en el hombre siempre será una manera de decirle al otro que no está solo.


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